Aumento de homicidios, extorsiones, amenazas, balaceras y comunicados intimidatorios a través de redes sociales, tienen en alto grado de temor a los habitantes del municipio de Bello, norte del Valle del Aburrá. Por sus calles empezaron patrullajes militares.

El gobernador de Antioquia, Luis Pérez Gutiérrez, indicó que «Bello se convirtió en un lugar de confort de los ilegales y de los bandidos. Los bandidos mandan en Bello, la cotidianidad se volvió una fusión entre los legales y los ilegales que a veces no se distinguen».

La Policía confirmó que un menor de 13 años está secuestrado fruto de confrontaciones entre bandas.

«Es muy importante que entre todos logremos que devuelvan a este niño y que lo saquen de la confrontación, estamos trabajando en este tema con la Fiscalía General de la Nación», aseguró el general Eliécer Camacho, comandante de la Policía Metropolitana de Medellín.

Barreras invisibles, monopolio del gas, distribución de estupefacientes y armas. Son 14 bandas criminales relacionadas con disidencias de las Farc, células urbanas del ELN y hasta redes internacionales.

«Los ciudadanos no solo tienen que pagar por vigilancia a grupos ilegales, sino también los constructores que hacen apartamentos tienen que regalar o entregar un número de apartamentos por cada edificio que hagan», explicó Gutiérrez.

El gobernador solicitó apoyo a la Procuraduría para determinar si hay funcionarios públicos relacionados con la situación de intimidación que vive Bello. De igual manera, creó una comisión técnica con personal de inteligencia para hacer el mapa de calor en el municipio.