El director de la agencia de inteligencia militar rusa, Igor Korobov, murió a sus 63 años por una grave y larga enfermedad.

Korobov, quien encabezó la agencia de espionaje desde 2016, era señalado por la injerencia de Rusia en las elecciones de Estados Unidos, y a su vez por el envenenamiento del agente Sergei Skripal y su hija en Reino Unido; motivo por el cual la nación norteamericana impuso sanciones a más de una veintena de personas y entidades rusas.

El Ministerio de Defensa ruso expresó sus condolencias a la familia de Korobov, a la vez que elogió al coronel asegurando que este último fue un Héroe de Rusia.