Ya se los contábamos al comienzo de nuestra emisión… Hoy murió Jade Goody, una inglesa de 27 años que vendió a la televisión los derechos de trasmisión de su propia muerte.

La protagonista de este drama de la vida real había sido concursante del Gran Hermano en su país… Y vendió los derechos de trasmisión de su muerte para asegurar la educación de sus dos hijos, de cinco y cuatro años.