Los enfermos de cáncer sometidos a quimioterapia hasta ahora tienen qué padecer los efectos colaterales del tratamiento. Las drogas son tan fuertes que frecuentemente terminan sintiéndose más enfermos por la terapia que por el cáncer. pero hay una buena noticia para ellos.

Científicos británicos descubrieron una nueva técnica para reducir los efectos colaterales de la quimioterapia. Consiste en guiar con imanes los medicamentos al órgano al que están destinados, sin afectar a los demás.

Con imanes microscópicos se transportan a los tumores los medicamentos empleados en la quimioterapia, ese es el método que científicos británicos desarrollaron para evitar la destrucción de células sanas en los tratamientos que atacan el cáncer.

El experimento se realizo con ratones a los que se les inyectaron en el torrente sanguíneo los nanoimanes, en monocitos, glóbulos que se usan para transportar las medicinas. Sobre el tumor, los investigadores colocaron un imán, que creo un campo magnético, logrando que los medicamentos llegaran hasta el lugar que ellos querían.

La nueva técnica, que abre una esperanza para los pacientes con cáncer, puede transportar también genes terapéuticos que se utilizarían en el tratamiento de enfermedades como la isquemia cerebral y la artritis de las articulaciones.