El alcalde Peñalosa suspendió indefinidamente el contrato, ya en ejecución, de la nueva semaforización para Bogotá.

Las dudas sobre el contrato son el supuesto aval de la Procuraduría al contrato, que resultó falso, y la denuncia que investiga la Fiscalía sobre una alteración de los estados financieros de la firma Sutec, que ganó el contrato. 

Yo no digo que las dudas sean válidas, pero el alcalde actuó como viejo zorro, deshojando la margarita: «Suspendo, no suspendo, suspendo, no suspendo». Por ahora, se curó en salud ¡y suspendió el contrato!