Durante muchos años, Israel fue el gran proveedor de fusiles Galil para las Fuerzas Armadas del país. La Industria Militar Colombiana (Indumil) logró grandes mejoras tecnológicas al fusil Galil y obtuvo de Israel la autorización para fabricarlo. Colombia pasó de comprador a vendedor y hoy vendió ocho mil fusiles Galil a Guatemala por más de diez millones de dólares.

La venta de los ocho mil fusiles Galil se suma a la comercialización de la pistola Córdova, diseñada y fabricada también por Indumil; ha sido vendida a la policía de varios países y a empresas privadas de seguridad.

Era increíble que un país en guerra durante 50 años no fabricara sus armas. Y a propósito, ¿qué país armó durante tanto tiempo a la guerrilla?