Hasta hace pocos días, Gentil Duarte, quien fuera comandante del desaparecido frente séptimo de las Farc, era considerado el jefe único de las disidencias de esta guerrilla. Sin embargo, se acaba de celebrar una especie de congreso entre las nuevas estructuras armadas de este grupo que se mantiene en armas y en una votación sorprendente fue elegido como nuevo comandante Iván Mordisco, quien fue jefe del primer frente de las ex-Farc que operó en las selvas del Guaviare y fue el primero en anunciar su disidencia: lo hizo antes de que se firmara el acuerdo de La Habana y se llevó con él cerca de 120 hombres.

Tras la realización de la décima conferencia en el Yarí, en que todas las Farc ratificaron que firmarían la paz, se desmovilizarían y entregarían las armas, se decidió enviar a Gentil Duarte al Guaviare a convencer a Mordisco y sus hombres de regresar a la paz y abandonar su rebelión. El resultado fue que dos meses después Gentil no solo había fracasado en su intento de convencer a Mordisco, sino que él mismo decidió traicionar su misión y se sumó a la disidencia de alias «Mordisco.

Iván Márquez, quien también está en la disidencia, intentó postularse como nuevo comandante, pero quería ser elegido a dedo. Cuando le dijeron a Márquez que habría votación, pensó que estaba en el lugar equivocado y se quedó con su combo aparte.