El ausentismo en la plenaria del Concejo, que discutía sobre la corrupción en la capital, fue el comienzo del enredo.

Y el enredo fue un choque entre la personera distrital, Carmen Teresa Castañeda, y el concejal Daniel Palacios. La primera en atacar fue la jefe del organismo de control, quien indignada por la falta de quorum, y como señora, les cantó la tabla.

De inmediato, y en un tono más agresivo, contratacó el concejal Daniel Palacios, quien salió a defender la ausencia de sus compañeros. 

Es que en la plenaria quedaban mal contados siete concejales de 45, que son todos, y la sesión se levantó. Alguien preguntó si el debate sobre corrupción no tenía que ver sobre cómo hay tantos y tantos que cobran por trabajar y no trabajan.