Tremendo lío por los Premios de Periodismo Álvaro Gómez Hurtado.

Resulta que argumentando falta de tiempo, el Concejo de Bogotá, que organiza los premios, decidió escoger solo algunos trabajos de los que se presentaron, priorizando –según contaron fuentes del Concejo a CM&– los de grandes medios a los que se les entregó el respectivo premio anoche; 45 trabajos quedaron por fuera y no por no haber cumplido con las exigencias que se pedían sino simplemente porque los jurados, cuyos nombres tampoco fueron dados a conocer, no alcanzaron ni siquiera a revisarlos. Por esa irregularidad, ahora reclaman los periodistas.

Para rematar, como si fuera una rifa y no la entrega del premio más importante de Bogotá, la jefatura de prensa, al mando de Juliana Herrera, por WhatsApp hizo la convocatoria de la siguiente forma:

«Si usted quiere plata, querido colega, si quiere dinero en sus bolsillos, participe en nuestros Premios de Periodismo Álvaro Gómez Hurtado. Los premios de este año están sobreabundantes, ¡entre seis y diez millones de pesos por categoría! ¡No crea en pirámides! ¡Crea en nosotros y postule sus mejores trabajos! Dinero honesto que reconoce su trabajo».

Claro que es dinero honesto, por supuesto, pero toda la invitación y el desorden resultaron mal; digamos que lo único bueno fueron los ganadores escogidos, entre ellos mi amigo Jorge Alfredo Vargas, a toda una vida.

Digamos que su esposa, Inés María, comenta que la verdad es que al periodismo, Jorge Alfredo le ha dedicado casi toda una vida… casi, ja, ja, ja, ja.