Los pequeños pacientes del Hospital Nacional de Niños, en la ciudad de Washington, se llevaron una increíble sorpresa.

A sus habitaciones llegó, de pronto, vestido con un gorro de Papá Noel, nadie menos que el expresidente de Estados Unidos Barack Obama. En una visita sorpresa de una hora y media al Children National Hospital, el exmandatario entregó decenas de regalos a niños en las salas de juego y en las habitaciones. Obama regaló rompecabezas, juegos de carros, vehículos teledirigidos y hasta esmalte de uñas, y se tomó fotos con varios pequeños que sufren enfermedades respiratorias, neurológicas o congénitas.

Los pequeños lloraron de la emoción al ver al expresidente entrar a su habitación. Antes de terminar la visita, Obama saludó a médicos, enfermeros y empleados, a quienes agradeció su trabajo y con quienes cantó villancicos.

Jingle bell, jingle bell, jingle all the way. Oh what fun it is to ride in a one-horse open sleigh.