Las decisiones de la Justicia Especial para la Paz (JEP) reflejan que un alto número de delincuentes cuyos crímenes no están relacionados con el conflicto siguen tratando de obtener beneficios del proceso de paz sin haber participado en la guerra.

La JEP ha decidido rechazar por falta de competencia un alto número de solicitudes. Entre quienes querían usar a la JEP hay un exalcalde de Villavicencio condenado a 38 años por el asesinato de un contradictor político. También trató de colarse un militar condenado por asesinar a su compañera permanente. Varios delincuentes detenidos por tráfico de armas quisieron hacerse pasar como miembros de las Farc o de las autodefensas, pero no lograron demostrar su vinculación.

En las respuestas, la JEP ha recordado a los aspirantes a beneficios que solo son para los exguerrilleros, agentes del Estado, paramilitares y sus financiadores. ¡Tate quieto a los avionetos!