Ayer, la Dirección Administrativa del Concejo de Bogotá emitió una polémica circular que especificaba cómo debían vestirse los concejales y funcionarios de la corporación. El documento prohibía los tenis, la ropa deportiva e informal y, además, sugería evitar el uso de camisas de manga corta.

Este es un fragmento de la cátedra sobre el buen vestir: «Asistir a su jornada de trabajo con ropa y zapatos limpios y manteniendo su higiene corporal; procure usar camisetas o blusas de manga larga para mantener más protegida su piel. Evite el uso de camisetas alusivas a equipos deportivos, para prevenir conflictos con otros colaboradores».

La recomendación de la Dirección Administrativa causó tanta molestia que hoy, varios concejales, en señal de protesta, ¡llegaron al recinto vestidos con lo prohibido!: en tenis, con camisetas de fútbol y ropa informal. 

Después de la metida de pata de la Administración, el presidente de la corporación se curó en salud y expidió un nuevo documento en el que dice: «A partir de la fecha, no se emitirán circulares ni directivas sin ser consultadas previamente con este despacho».

¡Y pum!, se cayó la vestimenta dizque de moda, cuando la moda es esta: […].