A pesar de que los tres aspirantes a la Fiscalía General tienen largas carreras en el ejercicio del derecho, su presentación ante la Corte Suprema, organismo que elige entre ellos al nuevo fiscal, no estuvo exenta de nerviosismo.

A ninguno de los tres le fue mal pero hubo sutilezas: en Cifuentes la tensión; en Martínez su vocación de relacionista y en Reyes su tono de profesor.