Además de los hechos que lo relacionan con el tráfico de drogas, los informes de inteligencia de Estados Unidos aseguran que existe una relación entre el vicepresidente de Venezuela y los fundamentalistas islámicos. Se asegura que su padre fue el responsable de la entrega de pasaportes venezolanos a miembros de Hamás y Hebzolah, cuando representaba en ese país al partido Bath de Sadan Hussein.