En medio de una profunda crisis que atraviesa Nicaragua, hoy se cumplen 39 años de la Revolución Sandinista que puso fin a la dictadura familiar del entonces presidente Anastasio Somoza en 1979 que duró casi 42 años en el poder.

Daniel Ortega y sus simpatizantes conmemorarán este día mientras otros ciudadanos entierran a sus muertos y luchan contra la represión.

La OEA que condenó la violencia, aprobó una resolución que pide al gobierno acordar un calendario electoral.

A raíz de esta crisis que ha cumplido tres meses de violencia y que ha dejado decenas de muertos y miles de heridos y detenidos, varios nicaragüenses han decidido abandonar el país.