Una nueva pila y una cirugía en tiempo record permitieron que Francisco Perdomo, el joven opita, que necesitaba de una batería para vivir, pudiera volver a la universidad.

Después de dos meses y muchos tramites en el seguro social, la nueva EPS cambió la batería en ceros que tenía Francisco en el cuerpo, por una que ahora le permite continuar su vida como una persona normal.

Con cuatro años de energía asegurados, francisco piensa terminar su carrera de acuicultura continental y comenzar a estudiar medicina como lo sueña desde que la ciencia le devolvió su vida.

Pero es conciente que el estrés y la actividad mental puede desgastar más rápido su nueva batería. Por eso piensa seguir desconectándose en las noches para poder ahorra energía.