Bajo un gran dispositivo de seguridad Brasilia se prepara para que este primero de enero el político de ultraderecha, Jair Bolsonaro, tome posesión como nuevo presidente de Brasil.

El evento contará con la presencia de once jefes de Estado, se prolongará por más de cinco horas y tendrá como novedad una ceremonia religiosa.

Para la nueva era de Brasil, Bolsonaro ha anunciado varias decisiones en sintonía con las del presidente estadounidense Donald Trump, cómo retirar a su país del Pacto Global de Migración de la Organización de las Naciones Unidas y del Acuerdo de París sobre el cambio climático.

También ha levantado polémica por su intención de implementar un decreto para garantizar el porte armas de fuego.
El exmilitar, derrotó en segunda vuelta a Fernando Haddad, el heredero político de Luis Inacio Lula Da Silva, y ganó millones de seguidores durante su campaña con un radical discurso racista, sexista, homofóbico y de anticorrupción.

Estabilizar la economía más grande de América Latina, disminuir la violencia y liderar bajo una gran polarización; son sus principales retos.