Las acusaciones de abuso sexual contra Brett Kavanaugh tienen al borde del fracaso su proceso de nominación para la Corte Suprema de Justicia de Estados Unidos.

Una segunda denuncia dejó al candidato del presidente Donald Trump en el ojo del huracán tras la exigencia de los demócratas de suspender la votación de confirmación para el cargo.

El líder de la mayoría republicana en el senado Mitch McConnell, respondió con fuerza al asegurar que se trata de una vergonzosa campaña de desprestigio demócrata que solo busca obstruir y destruir la vida personal de Kavanaugh.

Pese a la polémica,  Kavanaugh envió una desafiante carta al Senado prometiendo no retirar su nominación.

Del desenlace de esta designación depende que el partido de Trump se quede con la mayoría en la más alta instancia judicial del país después de muchos años.