Por octavo sábado consecutivo, el movimiento chalecos amarillos se tomará las calles de Francia, para mostrar su desacuerdo con la política del Gobierno de Emmanuel Macron.

Esta semana fue detenido uno de los líderes de las protestas y esto reactivó la indignación de los manifestantes, quienes en una carta abierta al mandatario, prometieron que irían más lejos.

Mientras parte del movimiento sigue en pie, el Gobierno asegura que ya respondió a sus peticiones con las medidas que anunció en materia de impuestos y mejora del poder adquisitivo y que quienes siguen manifestando son “agitadores” que buscan acabar con el Gobierno y no negociar.

Las protestas de los llamados chalecos amarillos que iniciaron el pasado mes de noviembre han dejado 216 personas encarceladas y más de 4.500 estuvieron bajo custodia.