Investigadores australianos desarrollaron una nueva prueba para diagnosticar células cancerígenas en cualquier parte del cuerpo humano en tan solo 10 minutos.   

La investigación, publicada en la revista Nature, usa neopartículas de oro, pues descubrieron que a diferencia de las células sanas, las  cancerígenas tienen una reacción específica cuando entran en contacto con dichos elementos y cambian de color. 

La revolucionaria técnica tiene una precisión de hasta el 90 % y ha llamado la atención por su simpleza, bajo costo y rapidez en la detección de esta enfermedad.

El ensayo se llevó a cabo con 103 muestras ADN humano, 72 tenían células cancerígenas y 31 estaban sanos.

Hasta ahora se ha usado en la detección de cáncer de mama, de próstata, de intestino y linfoma, pero los investigadores creen que serviría también para otros tipos de cáncer.