Una nueva prueba de sangre podría determinar si alguien padece el Mal de Parkinson. El descubrimiento puede ser vital para diagnosticar tempranamente una enfermedad que sigue siendo incurable, pero tratable.

El parkinson, la segunda patología neurodegenerativa del mundo, ya no se detectará más a través de síntomas clínicos. Científicos del Weill Cornell medical College de New York descubrieron que midiendo el nivel de moléculas contaminantes en la sangre puede diagnosticarse con mayor precisión y de manera anticipada la enfermedad. El hallazgo médico se ha catalogado de vital importancia, pues se estima que el cero punto veinticinco por ciento de la población mundial, podría padecer la enfermedad y un diagnóstico prematuro permitiría prevenir las consecuencias degenerativas del mal. El descubrimiento médico consiste en estudiar el perfil metabolómico de los pacientes, es decir, analizando los cambios o alteraciones que se presentan en las moléculas de la sangre a raíz de perturbaciones genéticas o biológicas. El test biológico para detectar el parkinson, como bautizaron los científicos al descubrimiento tiene una efectividad superior al noventa por ciento. La prueba ensayo se realizó con 101 personas, el resultado fue exitoso, 66 pacientes registraron un bajo nivel antioxidante en la sangre, es decir, estaban afectados por el mal, mientras que los 25 restantes marcaron un alto contenido de glucosa, por consiguiente son personas sanas. El equipo estadounidense trabaja para ampliar el tamaño de la muestra y posicionar el hallazgo médico como patrón para detectar el parkinson.