Más voces se unen en contra del papa Francisco, a quien acusan de conocer y encubrir abusos sexuales por parte de miembros de la iglesia católica. El más reciente es un nuncio colombiano.

El obispo colombiano Gabriel Montalvo Higuera denunció como nuncio apostólico en Washington, ante Juan Pablo II y Benedicto XVI, casos de pederastia en la Iglesia Católica de Estados Unidos, pero ninguno de los pontífices le prestó atención.

Así se desprende de una carta de once páginas publicada por el exarzobispo italiano Carlo María Viganò , en la que enfatiza que Montalvo, quien falleció en 2006, fue uno de los nuncios que informó a la Santa Sede de los comportamientos del excardenal y arzobispo emérito de Washington Theodore McCarrick, de quien el pasado junio se supo que abusó de un menor de edad y de varios seminaristas adultos.

La carta de Viganò desató un gran escándalo porque en ella asegura que el papa Francisco estaba al tanto, desde 2013, de los abusos sexuales cometidos por McCarrick y no hizo nada al respecto. El pontífice argentino se ha mantenido en silencio hasta ahora.