Barak Obama entró débil a la última fase de la carrera por la candidatura demócrata de Estados Unidos. En Pennsilvania, donde el electorado está compuesto por obreros, dijo que ellos eran unos amargados.

Las últimas encuestas sobre los precandidatos del partido demócrata reduce a tres puntos la ventaja de Hillary Clinton sobre Barak Obama. Quien hoy decidió disculparse por el discurso contra la clase trabajadora norteamericana.

El senador por Illinois dijo en una de sus últimas apariciones que la amargada clase trabajadora se refugia en las armas y la religión. Declaración que su contrincante aprovecho para hacer más votos en Pensilvania, uno de los estados más populosos y que se prepara para las primarias en 10 días.

Obama admitió su error y pidió disculpas por las declaraciones, porque los votos de esa clase obrera son necesarios para asegurar su candidatura para las elecciones presidenciales. Y solo ganando en Pensilvania se convertiría en el representante de los demócratas.