Por medio de un informe conjunto, expertos de la Universidad Johns Hopkins y de la ONG Human Rights Watch, aseguraron que la crisis de Venezuela ha creado una «emergencia humanitaria compleja» que requiere de una respuesta a gran escala de la ONU.

«La combinación de escasez de medicamentos con escasez de comida, sumada a la propagación de enfermedades a través de las fronteras venezolanas, representa una emergencia humanitaria compleja que requiere una respuesta contundente de los actores humanitarios de la ONU», indicaron los expertos en el informe.

Según un informe publicado la semana pasada por la ONU, casi un cuarto de la población de Venezuela, es decir 7 millones de personas, necesitan ayuda humanitaria urgente.

«El colapso absoluto del sistema de salud de Venezuela, combinado con la escasez generalizada de alimentos, está agudizando el calvario que viven los venezolanos y poniendo a más personas en riesgo. Necesitamos del liderazgo de la ONU para contribuir a terminar con esta grave crisis y salvar vidas», dijo Shannon Doocy, profesora asociada de Salud Internacional de la Escuela Bloomberg de Salud Pública de la Universidad Johns Hopkins.

Los autores del informe señalaron que el secretario general de la ONU, António Guterres, debería urgir a «las autoridades venezolanas que publiquen datos oficiales sobre enfermedades, epidemiología, seguridad alimentaria y nutrición para que la organización pueda llevar adelante una evaluación completa».

El ingreso de ayuda humanitaria a Venezuela, sumida en una severa crisis con escasez de alimentos básicos y medicinas, ha sido parte central de la pugna por el poder desatada en enero entre el mandatario Nicolás Maduro y el líder opositor Juan Guaidó, reconocido como presidente interino por Estados Unidos y más de 50 países.