Este jueves el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó una resolución que exige a los Gobiernos de todo el mundo más medidas para cortar las vías de financiación de grupos terroristas.

Por unanimidad, los quince miembros del Consejo adoptaron un texto impulsado por Francia, que refuerza las normas internacionales ya existentes en este ámbito.

La resolución establece que todos los países tienen que disponer de leyes nacionales que castiguen con severidad a quienes financien a organizaciones terroristas o recolecten fondos para ellas.

Además, llama los Gobiernos a mejorar su supervisión de los flujos financieros, a investigar y perseguir de manera más eficaz los pagos a grupos terroristas y a seguir recomendaciones internacionales para frenar las transferencias.

La ONU refuerza con esta resolución otras decisiones anteriores en este ámbito, que se han ido aprobando durante los últimos años, sobre todo en respuesta a las acciones de grupos como Al Qaeda o el Estado Islámico (EI).