La gobernación de Nariño y el jefe de la misión de la ONU en Colombia, Jean Arnault, pidieron que se acelere la investigación por la masacre de campesinos en Tumaco.

Arnault lamentó los hechos y recalcó el «desafío tremendo que representa para la consolidación de la paz en Colombia el tema de las economías ilegales».

Aun cuando recién se está verificando lo que sucedió, Santos confió en la inocencia de la fuerza pública al tiempo que anunció una recompensa por información que conduzca a la captura de «Guacho» y alias «David», considerados «objetivos de alto valor» para las fuerzas armadas.

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