A través de un informe, la ONU verificó que tras la inscripción de 49.031 hectáreas que hicieron los campesinos para arrancar sus matas de coca, 23.770 de estas ya no existen.

La meta propuesta en los acuerdos es de 50.000 hectáreas sustituidas, ejercicio que las familias campesinas han llevado por buen camino y han cumplido, pues en Tumaco, Nariño, 1.324 hectáreas fueron arrancadas.

Las familias que se inscribieron al programa de sustitución de cultivos ya recibieron el primer pago y cuentan con el apoyo para encontrar otra manera de subsistir.