La Corte Suprema de Justicia le dio un plazo de 48 horas a un juez de ejecución de penas de Bogotá para que se respete el nombre de una persona que en el 2006 decidió cambiarlo de hombre a mujer.

En el 2012 la accionante fue capturada y condenada por hurto y secuestro extorsivo pero todo el proceso se hizo con el nombre de hombre que tenía con anterioridad.

La tutelante reclamó su derecho al desarrollo de la libre personalidad, por lo que en mayo de 2017 solicitó al juez de conocimiento que en la sentencia condenatoria en su contra apareciera su nombre de mujer y no el de hombre.

El juez de ejecución de penas decidió no corregir la sentencia pero advirtió que en adelante todas las comunicaciones legales de ese caso debían llevar el nombre de la mujer.

Pese a la decisión, la accionante asegura que en la página web de la rama judicial siguen apareciendo todas las actuaciones procesales con su antiguo nombre de hombre.

“Lo anterior impone la necesidad de conceder la protección reclamada por la tutelante, quien en garantía de sus derechos fundamentales a la dignidad humana libre desarrollo de la personalidad e identidad de género tiene derecho a que las instituciones judiciales y administrativas la reconozcan como tal y se dirijan hacia ella respetando el nombre con el cual se siente plenamente identificada, lo cual implica necesariamente que se deje de hacer alusión a su nombre anterior”, indica la Sala Civil de la Corte al conceder una tutela a favor de esta mujer.