De acuerdo con versiones entregadas por la Fiscalía, Emilio Tapia, su principal testigo en el ‘Carrusel de Contratos’, corría peligro en la cárcel La Picota, donde aparentemente intentó ser envenenado. Por tanto, el Fiscal Tercero delegado ante la Corte Suprema de Justicia emitió una orden judicial en la que el ente acusador logró el traslado de su declarante a la guarnición militar de Malambo, con el fin de proteger su vida.

Tapia, que ha colaborado con las autoridades en las investigaciones que se adelantan en contra de Samuel Moreno, Iván Moreno Rojas y otros funcionarios del Distrito, también logró que el pasado 20 de enero un Juzgado de Garantías avalara el acompañamiento permanente, por parte de la Policía Nacional, a sus hijos, quienes también corrían peligro por las declaraciones de su padre.

Emilio Tapia fue condenado en agosto de 2015 a 17 de años de prisión por su responsabilidad en el conocido ‘carrusel de contratos’ de Bogotá, condena que ahora deberá pagar en la base militar.