Aunque suene paradójico, la comida excesivamente sana puede ser peligrosa para la salud.

El fanatismo orgánico, y prescindir de carnes y grasas puede llevar a un trastorno de la alimentación llamado ortotexia, tan grave como la bulimia.

Comer saludable también puede ser perjudicial para la salud. Cuando alimentarse de manera sana, se convierte en una obsesión.

Se trata de un nuevo trastorno alimenticio denominado ortorexia, en el que las personas evitan los alimentos impuros, causando deficiencias nutricionales e incluso la muerte por inanición.

Los ortorexicos viven obsesionados con la ingesta de productos orgánicos, evitan la carne, las grasas y toda sustancia artificial que pueda dañar el organismo… comer sano los lleva también a preocuparse por la manera como se preparan los alimentos y por los utensilios en los que se cocinan…

Estas personas prefieren pasar hambre por largos periodos a comer algo que ellos consideren impuro. Evitar algunos alimentos les produce anemia, falta de energía, carencia de vitaminas y enfermedades como hipotensión y osteoporosis.

Igual que la anorexia y la bulimia, la ortorexia requiere de tratamiento psiquiátrico y farmacológico.