El testigo le dijo a la Procuraduría y a la Fiscalía que en agosto de 2006 le contó a funcionarios del Ministerio de la Defensa que sabía donde las FARC tenían una caleta en Caquetá.

"plata que llegaba del narcotráfico y todo lo que se vendía".

Contó que luego lo llevaron a unas oficinas cerca del Hotel Tequendama, centro de Bogotá, donde le presentaron a Nicol y Tomas, dos agentes de la DEA.

" Ellos me dijeron que eran de la DEA y me mostraron carnés que eran de la DEA".

El 21 de agosto se inició la operación en el complejo militar de Puente Aranda, al occidente de Bogotá, desde donde salieron 20 hombres, incluidos los agentes de la DEA.

"cuando salimos de ahí todos salieron con pasamontañas, ya listos de una vez al helicóptero y salimos con tres helicopteros".

El grupo de militares llegó a Guayabal en Caquetá, y de inmediato salió para una de las casas del pueblo, donde luego de excavar encontraron la caleta con 9 tulas llenas de dinero.

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" una de plata colombiana y ocho de dólares".

Cuando regresaron a Bogotá al testigo le dieron un recibo en el que uno de los oficiales dejó constancia del hallazgo y el compromiso de entregarle la recompensa, dinero que todavía sigue esperando.

Ahora la Fiscalía y la Procuraduría iniciaron las investigaciones preliminares con el fin de determinar que sucedió con el dinero hallado en la caleta y si de verdad existen los agentes de la DEA Nicol y Tomás.