Un insólito desarrollo tuvo esta noche el caso del bebé de once meses secuestrado en Chía. El padre del niño confesó que pagó 500 mil pesos para que lo desaparecieran porque tenía una demanda de alimentos.

La información se la confirmó a Noticias Uno el fiscal general Mario Iguarán, quien también informó que hasta ahora hay tres personas capturadas por el caso. Mientras tanto, la Policía sigue buscando al bebé.

Orlando Pelayo, padre del menor Luis Sebastián Lozano Herman, le confesó hoy a la Fiscalía que él mismo ordenó el secuestro de su pequeño hijo de 11 meses de edad.

Según el Fiscal General, el hombre dijo que lo hizo para evitar el pago por el sostenimiento del bebé.

La familia de la mamá del bebé secuestrado dice que el papá no está demandado por alimentos.

Una vez se conoció que el Papá confesó el rapto, nadie en la familia salía del asombro.

Mientras que la abuela del niño, lo único que pide es que regresen al pequeño.

Antes de conocerse la insólita noticia, cientos de habitantes de Chía efectuaron una marcha exigiendo el pronto regreso del niño, en tanto que la Fiscalía y la Policía anunciaron que con la información de dos personas capturadas en Villavicencio, se efectuarán más de 20 allanamientos en búsqueda del niño.

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