Mientras los obispos de la Conferencia Episcopal de Estados Unidos están en ejercicios espirituales en Chicago, el papa les envió esta carta de seis páginas, en la que les pidió adoptar una renovada y decidida mentalidad en la forma de ejercer la autoridad ante la credibilidad que ha perdido la Iglesia, debido a los casos de abusos sexuales perpetrados por el clero.

El papa explica que luchar contra la cultura del abuso, el desprestigio de la Iglesia, y la falta de credibilidad, requiere una nueva forma de gestionar el poder y el dinero, y una gran capacidad de convocar bajo la confianza.

El sumo pontífice llamó a romper el círculo vicioso del reproche y pidió evitar la murmuración y la calumnia en la Iglesia católica.