El Centro de Estudios de la Anif sostiene que, antes de que la corrupción las consuma, es necesario privatizar lo que la ley actual permite de ciertas empresas públicas. Entre ellas cuenta el 76 por ciento de la Empresa de Energía de Bogotá, el 51 por ciento de ISA, el 51 por ciento de la empresa de Acueducto de Bogotá y el 8 por ciento de Ecopetrol. Es decir que ANIF parte de la base de que el sector privado es menos corrupto que el público.

Para la Asociación Nacional de Instituciones FinancierasAnif-, Ecopetrol y las Empresas de Acueducto y Energía de Bogotá hacen parte de las empresas estatales que deberían entrar en nuevos procesos de privatización.

Según el informe de Anif, en el país hay activos por $36,6 billones en los sectores de energía, acueducto e hidrocarburos idóneos para pasar de manos públicas a privadas.

Anif concluye que es necesario acelerar dichos procesos con el argumento en el país hay empresas públicas mal manejadas ya sea por culpa de corrupción o por manejos administrativos.

Al hacer un análisis a las empresas de servicios públicos, Anif critica el manejo de subsidios, indicando que deben focalizarse únicamente en la población más vulnerable y no deben expandirse a estratos medios.

También critica que se ha decidido incrementar los subsidios al consumo de agua promoviendo mayores desperdicios y que las inversiones para agua potable en el país ha fallado no por recursos sino por corrupción.

Si bien, Anif resalta la gestión, calificada como atípica de EPM, presenta casos como Emcali, de Triple A en Barranquilla y de EAAB, en las que las redes de corrupción han sido transversales a su gestión. 

Publicidad

Noticias UNO