El Parlamento portugués aprobó, de forma definitiva, la ley que regula las plataformas de transporte de pasajeros, como Uber o Cabify, que hasta hoy operaban en el país en un vacío legal.

El texto final de la ley aprobada por el Parlamento de Portugal obliga a los conductores de estas plataformas a realizar un curso de formación y limita a un máximo de diez horas diarias su jornada laboral.

También exige que tengan un contrato de trabajo con el operador, el cual deberá pagar una contribución de entre el 0,1 % y el 2 % de su facturación para compensar los costes administrativos de regulación.

Además, los vehículos utilizados para prestar estos servicios de transporte no podrán tener más de siete años de antigüedad.

La iniciativa pasó con el apoyo del gobernante Partido Socialista, del conservador PSD y del democristiano CDS-PP, que forman el 80% del hemiciclo.

Ahora, el presidente luso, Marcelo Rebelo de Sousa, deberá promulgar la ley.