Los denominados ‘Payasos Asesinos’ operaban en la Sabana de Bogotá, aprovechando que algunas fincas estaban solas por la pandemia del coronavirus.

Los delincuentes entraban a los predios y además de robarse las pertenencias de las viviendas, se robaban el ganado para luego desmembrar los semovientes.

Su actuar criminal se daba en los municipios de Zipaquirá, Cogua y Tausa (Cundinamarca), zonas donde los payasos robaban el ganado sin importar la hora.

Las autoridades hacen un llamado a denunciar cualquier acción sospechosa dentro de las fincas y viviendas de Cundinamarca, pues los delincuentes acechan en esta época.

Las dos mujeres y los seis hombres que conformaban la estructura criminal fueron enviados a un centro carcelario.