El fallo constitucional que tumbó el tribunal para juzgar a los funcionarios aforados dejó en el Congreso la sensación de que la Corte no va a permitir que el Congreso reforme la administración de justicia.

Hay congresistas que afirman que el fallo fue una arbitrariedad, otros que la Corte falla para sus propios intereses y la mayoría, que hay que hacer una constituyente para conseguir la reforma que hace décadas se busca.