La seguridad interna y externa en los eventos que involucren aglomeraciones de público será responsabilidad de los organizadores, aunque esto no desplaza el deber que tiene la Policía Nacional de garantizar la defensa del orden público.

Así lo señaló la Corte Constitucional al fallar una demanda contra el Código Nacional de O, la cual aseguraba que no podía ser una facultad discrecional de esta fuerza el preservar el orden público en actividades que congreguen mucha gente como los conciertos.

Para la Corte, si bien los organizadores son responsables de toda la logística del evento, incluyendo la seguridad, la defensa del orden público es un deber que la Constitución le asigna a la Policía Nacional.

En otras palabras, la Policía es competente para determinar la forma como ejerce sus facultades y competencias en eventos con un gran número de asistentes.