Aunque los sucesores del paramilitar Víctor Carranza suscribieron un acta para entregar las tierras que su padre le robó a campesinos de Puerto Gaitán, Meta, las vacas de su ganadería han impedido que ésta restitución se cumpla.

Los magistrados tienen en sus manos una ponencia que obliga al Estado a ejercer toda su fuerza para sacar de allí las vacas de Carranza, a quien también el Estado ayudó en su despojo.