Ocho buques programados para desembarcar esta semana en el puerto de Barranquilla han sido desviados a otros terminales de la costa para aligerar carga.

La alta sedimentación en el canal de acceso y los fuertes vientos afectan una vez más la operación en el puerto local.

Álvaro Torres Becerra, suboficial primero, jefe de Estación de Control de Tráfico Marítimo y Vigilancia Fluvial sostuvo, «nos encontramos en las condiciones de 8.01 a 8.3 en el ingreso al Puerto de Barranquilla. Significa que la condición es estable que estamos entregándole a la comunidad marítima y usuarios en general un parte constante de cómo se está portando la dinámica del río».

Solo en el día los vientos oscilan entre los 60 y los 70 kilómetros por hora y en la noche llegan a los 90 kilómetros.

«Se nos presentan condiciones de vientos, condiciones de corriente, condiciones de esto que se desarrolla en el interior del país con motivo de las lluvias. Es característico para esta temporada del año, estos componentes que se suman por lo cual hay que tener un constante monitoreo», dijo Torres.

Desde esta estación de Control de Tráfico Marítimo y Vigilancia Fluvial, a orillas del río, oficiales de la Armada Nacional monitorean las condiciones del río Magdalena.