La Corte Suprema de Justicia llamó a juicio al excongresista, Luis Enrique Salas Moisés, por exigir dinero a los trabajadores de su Unidad de Trabajo Legislativo (UTL).

Según las denuncias, el dinero era para una congregación cristiana de Bogotá, donde el exparlamentario ejercía como pastor. Al parecer el dinero era entregado a su esposa.

La Sala de Instrucción de la Corte encontró pruebas suficientes para acusarlo como posible autor del delito de concusión y envió el caso a la Sala de Juzgamiento que adelantará la etapa de juicio.

Por estos mismos hechos el Consejo de Estado ya había decretado la pérdida de su investidura, decisión que le impide ejercer cualquier cargo de elección popular.