El barrio San Bernardo fue la tercera estación de los que primero fueron desalojados de lo que se conoció como el primer expendio de drogas del país, pero allí se encontraron sólo un kilo de cocaína y diez de marihuana.

Aunque el consumo diario de Bogotá multiplicaría esa cifra por cien, una explicación para el hallazgo sería que allí, como ocurrió en los dos anteriores, los capos fueron avisados antes del allanamiento.