El presidente de China, Xi Jinping, llegó este miércoles a Rusia para una visita que busca abrir una «nueva era» de amistad y fortalecer las relaciones económicas entre los dos gigantes, en un contexto de enfrentamientos comerciales con Washington.

El dirigente llegó por la mañana y fue recibido con pompa en el Kremlin para conversaciones con Vladimir Putin.

Luego habrá una recepción solemne a Xi, seguida por un festival en el Teatro Bolshói para celebrar los 70 del establecimiento de relaciones entre los dos países.

Posteriormente, Xi viajará a San Petersburgo para será invitado de honor del Foro Económico, que reúne a dirigentes y representantes de unas 1.800 empresas rusas y extranjeras de unos 75 países.

«Esta visita es un evento crucial para nuestras relaciones bilaterales», dijo el martes un consejero del Kremlin, Iuri Uchakov, quien recordó que la antigua Unión Soviética fue «el primer en reconocer la República Popular China» luego de su proclamación, en 1949.

Xi y Putin deberán también firmar una declaración común sobre «el refuerzo de las relaciones, de la asociación a nivel global y la cooperación estratégica, que ingresan en una nueva era».