La Policía encontró en Amalfi, Antioquia, estos siete fusiles AKM, en un operativo contra Mario Rendón, alias “Don Mario”, líder del grupo paramilitar llamado Héroes de Castaño.

El operativo no sería muy importante, sino fuera porque las armas hacen parte de un cargamento de 3.500 fusiles búlgaros que los paramilitares compraron en Nicaragua.

El mismo cargamento de armas que metió en problemas a la bananera Chiquita Brands porque, según las investigaciones judiciales, llegó al puerto de esa compañía multinacional en Turbo, a bordo de este buque.

Aunque los fusiles fueron grabados en manos de los paramilitares antes de la desmovilización, ninguno de estos AKM provenientes de Nicaragua aparece en el reporte de la Misión de la OEA que recibió las armas de los desmovilizados.

Hasta ahora han aparecido siete AKM, nadie sabe dónde están los otros 3.493 fusiles.