La princesa Sofía, esposa del hijo del monarca en Suecia, se unió a las filas de los trabajadores del sector sanitario en la lucha contra el nuevo coronavirus, tras seguir una formación exprés de tres días, informó la Casa Real.

La princesa de 35 años, que se casó en 2015 con el príncipe Carlos Felipe, es desde el jueves voluntaria en el hospital Sophiahemmet de Estocolmo.

«Como presidenta de honor de Sophiahemmet, quiere contribuir con su ayuda ante la crisis que atraviesa Suecia», declaró a la AFP Margareta Thorgren, portavoz de la Casa Real.

La formación que siguió la princesa es la que se proporciona al personal de hostelería y restauración que se encuentra en paro técnico, y cuya ayuda es necesaria en hospitales y geriátricos.

Suecia decidió no confinar a su población, y apeló en cambio a la responsabilidad individual de los habitantes para mantener una distancia social adecuada y para observar estrictamente las reglas de higiene y aislamiento en caso de síntomas.

Suecia contaba con 13.216 casos confirmados de contaminación de COVID-19 este viernes, de los cuales fallecieron 1.400.