El Ministerio de Hacienda y Crédito Publico indicó que «el presupuesto solicitado y aprobado fue suficiente para atender las necesidades de dichas consultas, prueba de ello es que se registró un sobrante de 20 millones de tarjetones frente a lo presupuestado y aprobado». 

Explicó mediante un comunicado que «la Registraduría solicitó $26.450 millones para las consultas partidistas, con el fin de imprimir 30 millones de tarjetones».

Por ende, según el ministerio, la Registraduría informó que esta cantidad “no generara inconvenientes al momento de la distribución de la totalidad de los puestos de votación que se instalarán para las elecciones al Congreso de la República en el país y en el exterior”.

Y especificó que el Gobierno no participa en la organización y logística del proceso electoral, «la Registraduría es autónoma en la distribución de los tarjetones. Este Ministerio no tiene ninguna injerencia en la utilización de los recursos asignados».

Estas declaraciones del Ministerio de Hacienda, se dan luego de que el registrador nacional Juan Carlos Galindo indicara que el problema de la falta de tarjetones se dio por la falta de presupuesto y el recorte que había generado el ministerio.