Tres pilotos comerciales y otros tres hombres fueron llamados a juicio por narcotráfico esta semana… La noticia es especialmente interesante porque, siguiendo la banda a la que pertenecen, las autoridades encontraron las claves para realizar la Operación Jaque…

Aunque el proceso no es tan conocido, esta era la banda que tenía contacto con el frente de las FARC que tuvo secuestrados a Ingrid Betancur y a los otros liberados en la Operación Jaque.

Durante cinco años la Fiscalía, con apoyo de la DEA y el FBI persiguió a tres pilotos comerciales que pertenecían a una red internacional de narcotráfico, que pagaba la droga con armas y equipos de comunicación a los frentes primero y XVI de las FARC.

El dos de enero fueron capturados en diferentes partes del país, once miembros de la red, y otros 39 cayeron el 19 de febrero, todos señalados de pertenecer a una red de traficantes que enviaban la cocaína de las FARC a la República Dominicana, Surinam, Guyana y África a través de Venezuela.

Entre los capturados se encontraban los pilotos comerciales Jorge Enrique Hoyos, Omar Castro y Heliodoro Álvarez, así Nancy Conde alias Doris Adriana, quien posteriormente resultó ser la pareja de alias Cesar, y José Cuesta León, pedido en extradición por Estados Unidos y quien según las autoridades era el enlace en el tráfico de drogas de los frentes primero y XVI de las FARC, como también de alias Chepe Barrera y Cuchillo.

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El proceso por narcotráfico habría pasado como uno de tantos al interior de la Fiscalía, de no ser porque durante el seguimiento a la Red fue interceptado e infiltrado Gerardo Aguilar alias César y cuando Estados Unidos preparaba su solicitud de extradición, la Fiscalía, la DEA y el FBI descubrieron que el tenía en suponer a Ingrid Betancur y a los tres ciudadanos estadounidenses, quienes fueron rescatados en la Operación Jaque…

Esta semana la Fiscalía concluyó la investigación contra una parte de la red internacional de las FARC y llamó a juicio por narcotráfico a los pilotos Jorge Hoyos, Omar Castro y Heliodoro Álvarez; a Fernando Romero, encargado de realizar la comercialización de la droga y a Ignacio Torres y Manuel París, hombres de confianza de José Cuesta León.