Los entes de control se encuentran preocupados ante las irregularidades de Medimás, quienes han dejado en el medio la salud de los colombianos.  

La crisis que hoy vive Medimás se encuentra en el ojo de la Procuraduría y la Contraloría, órganos que tienen claro que la salud de los colombianos no es un negocio de particulares, por lo tanto se debe tratar con  respeto.

El procurador, Fernando Carrillo, aseguró que “nosotros estamos en la defensa del derecho. Hay otros interesados en la defensa de su negocio pero yo tengo que defender el interés público. Yo estoy cumpliendo con mi deber que es cumplir con los colombianos, el deber de ellos es darle los medicamentos a una persona, a un adulto mayor que los solicite a la EPS, el deber de ellos es que le den una cita a una señora enferma, el deber de ellos es programar una cirugía y están demostrados los incumplimientos, es un problema de enfoque, yo estoy cumpliendo con mi deber que ellos cumplan con los de ellos”.

El contralor, Carlos Felipe Córdoba, indicó que “la salud no discrimina edad, no discrimina color, no discrimina partido político, es fundamental que en este momento todas las acciones de la Procuraduría, de la Fiscalía, de la misma Superintendencia miren hacia los usuarios. En ese sentido celebramos que estén en este momento todas las miradas en ese sentido y que se mejore es el servicio para todos los colombianos”.

Carrillo, expresó que no es de su competencia revocar contratos, sino exigir el cumplimiento irrestricto de derechos fundamentales tales como la salud y que en la actualidad se encuentra en una banca rota ética.

El procurador visitó la ciudad de Pasto para cumplir con eventos académicos, entre ellos el reconocimiento al senador Eduardo Enríquez Maya, como presidente de la Comisión Primera del Senado de la República y entre sus intervenciones aseguró que en la lucha contra la corrupción sería importante involucrar el sector privado.