Jesús Ramón Rivera Bulla quien durante 11 años estuvo atornillado como rector de la Universidad del Tolima y finalmente salió en 2012 tras la presión de una constituyente universitaria, fue denunciado por nepotismo y clientelismo, además de la celebración indebida de contratos e incluso falsificación de una firma de supervisión

Por este contrato (ver video) el Procurador regional del Tolima Luciano Ramírez, lo destituyó e inhabilitó por 11 años para ocupar cargos públicos y aunque se comprobó el parentesco entre Rivera y su suegra así como su favorecimiento para negociar con la Universidad, la procuradora segunda delegada para la contratación estatal Irma Trujillo decidió absolverlo en segunda instancia, argumentando que no se citó el artículo adecuado para la formulación de los cargos.

La inconformidad contra el fallo en segunda instancia que terminó absolviendo al exrector de la Universidad del Tolima, fue advertida por el Procurador regional que lo había sancionado, quien poco tiempo después fue trasladado y finalmente declarado insubsistente.

Este no es el único caso en el que la procuradora Trujillo ha sido señalada de anular la actuación de la instancia regional que había sancionado a funcionarios del departamento. Aunque en primera instancia el exdirector del Sena fue sancionado por haber declarado la urgencia manifiesta para renovar contratación sin licitación pública, la procuradura Trujillo le quitó los cargos, pese a que la Contraloría había encontrado méritos para iniciar un proceso de responsabilidad fiscal.

Por presunto prevaricato, Irma Trujillo fue denunciada ante la Fiscalía. Consultada, prefirió no pronunciarse argumentando que ha revocados muchas decisiones que provienen de las regionales sin que implique ilegalidad. Agregó que dará las explicaciones correspondientes a la Fiscalía.