Tal como Gustavo Moreno lo hacía con los procesos a su cargo en Colombia, un norteamericano de la temida ‘Migra’, recibía dinero y atenciones a cambio de alterar los registros judiciales en beneficio de un procesado, José Byron Piedrahita, el socio de Otto Bula.

Este es el documento con el que Jose Bayron Piedrahita, el capo sucesor del cartel de Cali y la llamada oficina de ‘Envigado’, logró burlar la justicia norteamericana, consiguiendo un dismiss conocida como la orden para desestimar los cargos por narcotráfico en su contra, y camuflarse como un próspero ganadero en Colombia

“Con permiso de la Corte, el Fiscal de los Estados Unidos para el Distrito Sureste de Florida por la presente desestima sin perjuicio la acusación contra los siguientes acusados”.

En la lista que borra su prontuario, además de Piedrahita, aparecen Genaro Ángel, señalado de enviar droga por Venezuela, Jorge Castillo, señalado guardaespaldas de la cúpula del cartel de Cali, Alberto Sánchez, reseñado jefe de seguridad de la familia Rodríguez Orejuela, entre otros.

Piedrahita le pagó 20.000 dólares al agente de la oficina nortemaericana de Inmigración y Aduanas, adscrita al departamento de seguridad, Christopher Ciccione, para borrarlo de la lista negra y hacer incurrir en un error a la Fiscalía y a la Corte del Distrito Sur de la Florida.

Interceptaciones telefónicas, rastreo de correos y cuentas bancarias de Ciccione, le permitieron al departamento de Justicia estadounidense determinar que Juan Carlos Velasco, socio de Piedrahita, fue el enlace para concretar un viaje del agente en diciembre de 2010 a Bogotá, donde pactaron el soborno en medio del pago de prostitutas, compra de  un Jeep Wrangler, entre otras excentricidades. El indictmen, revela un hecho hasta ahora desconocido, que involucra a Piedrahita con un coronel del Ejército colombiano:

CICCIONE consumió bebidas alcohólicas y tuvo relaciones sexuales con una prostituta, que fueron pagadas por PIEDRAHITA. 33. (…) Los asistentes a la cena fueron PIEDRAHITA, VELASCO, Coronel del Ejército Colombiano, una conocida estrella de la música pop y varias mujeres.

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En Colombia, el agente federal y el capo planearon la modificación de su visa, y la manera en la que Ciccione cambiaría el registro de la base de datos para informar falsamente que Piedrahita era un antiguo sospechoso de una investigación cerrada, argumentando que las 141 pistas para ubicarlo se habían agotado, pese a que aparecía en la lista de los más buscados desde 1991 con el cartel de Cali.

Piedrahita se camufló en su fachada de próspero ganadero y empresario que le permitió infiltrar altas esferas del poder político y económico en Colombia y Argentina, que hoy rastrea la DEA, acumulando una fortuna de más de 40.000 millones de pesos gracias al lavado del dinero de la mafia con la que envió más de 100 toneladas de cocaína a EE.UU. 

Noticias UNO